lunes, 11 de abril de 2011

RESEÑA 1 y 2

RESEÑA DEL TEXTO “LA EDUCACIÓN INCLUSIVA: UNA PROPUESTA EDUCATIVA PARA EL SIGLO XXI” DE PILAR ARNAIZ SÁNCHEZ DEL LIBRO ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD - PROGRAMACIÓN CURRICULAR


La educación inclusiva si se quiere que sea una realidad y que sea para todos como es lo ideal, tiene que sufrir una serie de cambios como nos lo muestra Pilar Arnaiz, docente de la universidad de Murcia en España, con su libro “Atención a la Diversidad - Programación Curricular”, dándonos claridad de que la educación es un instrumento indispensable para el progreso de la sociedad.

El sistema escolar presencia diversas características en sus alumnos, de las que se derivan estudiantes con necesidades educativas especiales, necesidades que enfrentan a docentes con distintos ritmos, formas de aprendizaje individuales, desigualdad en intereses y apoyos familiares, por parte de sus alumnos, “puntos de partida distintos ante los contenidos de los alumnos, necesidades e intereses diferentes” (Arnaiz, 1996).

Totalmente, nuestro método educativo ha forjado una educación con contenidos homogéneos. Este diseño ha olvidado, por ejemplo, el principio de individualización de la enseñanza que indica que en las  aulas de clases  deberían emplearse métodos de enseñanza que consideren las particularidades en el aprendizaje de todos y cada uno de los alumnos. Avanzar hacia una orientación inclusiva en la educación es una labor que se encuentra distanciada por mucho de ser fácil, pero cerca de un progreso lento como se nota en el desarrollo de esta en nuestro país, cuando nos cuestionamos las estrategias y formas mediante las cuales deberíamos promover y apoyar una educación que fuera eficaz en la tarea de llegar a los grupos de alumnos más vulnerables, debemos reconocer que nos vemos rodeados de un ambiente plagado de contradicciones, dudas y disputas.

La educación inclusiva es la idea de crear una escuela de todos y para todos, y tiende día tras día a consolidarse más mundialmente a partir de encuentros y tratados internacionales; si bien los términos “inclusión” e “integración” hablan de un proceso de concurrencia particular que permite lograr una situación humana grata, justa y solidaria, la pedagogía opta por el término “inclusión” ya que “El concepto de inclusión comunica más claramente y con mayor exactitud, que todos los niños necesitan estar incluidos en la vida educativa y social de todas  las escuelas del barrio, y en la sociedad en general, no únicamente dentro de la escuela ordinaria”(Pág. 57) y no “integración” por lo que “El termino integración está siendo abandonado, ya que implica que la meta en integrar en la vida escolar y comunitaria a alguien a algún grupo que está siendo ciertamente excluido. El objetivo básico de la inclusión es no dejar a nadie fuera de la escuela ordinaria, tanto educativa, física como socialmente.” (Pág. 57)

Igualmente, como se cambio un solo término, también se está generando un cambio en el proyecto de ayudar solo a estudiantes con discapacidades. Cambios como estos llevan a los profesores, alumnos y padres a replantear sus pensamientos sobre la escuela, debido a que la problemática a la que nos estamos enfrentando, desde hace tiempo dejo de ser el cómo integrar a estudiantes con necesidades pedagógicas especiales, ahora la prioridad es el de desarrollar un sentido de sociedad y solidaridad que aumente el salir adelante entre todos los integrantes de la escuela. La inclusión educativa contribuye como una abrigo defensivo y de respaldo para los estudiantes, por ejemplo, se sienten mucho más identificados, protegidos, cohesionados e implicados con la sociedad a la que pertenecen y que les apoya. La escuela facilita seguridad e incrementa la autoestima de los estudiantes desde el mismo momento en que realiza la acogida.

Desde siempre se ha tenido claro que las realidades escolares de exclusión lo único que causan es impulsar a las personas hacia la frustración personal, académica, profesional y social. La separación y el rechazo aumentan la desorganización del individuo y le arrebatan de sus recursos de defensa. La táctica de utilizar las diferencias (físicas, mentales, culturales, etc.) como disculpa para la segregación establece una aberración pedagógica de resultados muy negativos. Cuando un establecimiento educativo  practica constantemente la exclusión, a veces desde un escenario encubiertamente legitimo, está incurriendo gravemente en un acto de total injusticia.

La educación inclusiva como programa se torna completamente estéril si nosotros como integrantes de la comunidad no adquirimos el compromiso y si no creamos conciencia  de que son necesarias una serie de reformas en la las estructuras escolares y sociales. Debe dejarse a un lado la exclusión y la competitividad pasando a la inclusión y la colaboración esta transformación debe de ser gradual pero firme, porque si llegase a tomar mucha velocidad podría traer consecuencias negativas y empeorar la  situación que se desea cambiar.

Combatir la exclusión escolar es combatir en contra de la exclusión social, la creación de una nueva educación, es el fundar una escuela de y para todos, debe hacerse entre todos y cada uno siendo testigos la igualdad, solidaridad y libertad.   

 
Referencia bibliográfica:

Arnaiz Sánchez, Pilar. (2005). Atención a la diversidad. Programación  curricular. “Capitulo 2: La Educación Inclusiva: Una Propuesta Educativa Para El Siglo XXI” (pp. 57 - 70) Costa Rica: Editorial Universidad Estatal a Distancia (EUNED).






RESEÑA DEL TEXTO “INCLUSIÓN Y EXCLUSIÓN, EL DISCURSO CONTRA LA POBREZA” DE CARLOS MORENO RODRÍGUEZ DEL LIBRO TODO ESTÁ PARA HACER, PERO NO SE HACE. PENSAMIENTOS, REALIDADES Y POSIBILIDADES EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR.

Cambios globales de tipos económicos y políticos hacen que los desarrollos estratégicos planteados por diferentes gobiernos se vean afectados por un cambio constante en las necesidades de los países tercermundistas, idea que trabaja el autor Carlos Moreno Rodríguez, profesor en licenciatura de artes de la universidad pedagógica nacional, Bogotá. En este libro recopila antiguos trabajos publicados sobre educación superior, textos como la ideología indígena, la formación a distancia.

El gobierno Colombiano desde hace varios años viene adelantando la tarea de implementar políticas y reformas con las que busca que la educación en nuestro país sea más equitativa y asequible  a las personas que viven en la pobreza. Pero las cifras no son reflejo de los esfuerzos que ha realizado el estado colombiano y dejan al descubierto colosales retos a los que se tienen que enfrentar las entidades estatales encargadas de la educación: la poca cobertura de la educación en los estratos 1,2 y 3, las reducidas oportunidades en la educación técnica y tecnológica, entre otros desafíos, lo único que generan es el excluir una cantidad considerable de sociedad a quedar por fuera de las oportunidades que brinda el tener unos ingresos económicos más altos, para conseguir satisfacer sus necesidades más mínimas.

Algunos expertos que han ahondado en el tema de la pobreza opinan que la educación es una herramienta para combatir esta, “difícilmente los que nos dedicamos a la educación estamos  dispuestos a aceptar que la educación es impotente frente a la pobreza; difícilmente accedemos a admitir que la actividad educativa carece de la capacidad de contribuir a la creación de una sociedad más justa, a la formación de individuos autónomos, creativos y participativos y al mejoramiento del nivel de vida de la colectividad social en la que se encuentran insertos los beneficiarios del hecho educativo”(schmelkes,1995), esto nos dice que la formación académica no es la única forma de combatir la pobreza y que la educación por sí sola no saca a los pobres de esta.  

“El gobierno colombiano ha desarrollado un programa especialmente orientado para la lucha contra este flagelo desde diferentes sectores. Esta iniciativa tiene por nombre “Red para la Superación de la Extrema pobreza (Red juntos)” e integra salud, educación y vivienda. Básicamente es una estrategia liderada por el Gobierno Nacional para contribuir a que la población más pobre de Colombia y la desplazada por la violencia superen la pobreza” (Nacional, 2008), estas estrategias tienen que estas antecedidas por el desarrollo de dos tipos de políticas a corto y largo plazo. . La primera trabajando sobre la relación entre los lugares destinados para la educación y la cantidad poblacional que los requiere, haciendo necesario plantear el cómo lograr una mayor cobertura; la segunda buscando conseguir la permanencia de los estudiantes en las aulas, implementando pedagogías nuevas, pero siendo el docente el primer retenedor de los estudiantes. La implementación de estas políticas también deben de estar apoyadas por ejercicios que proporcionen un ingreso seguro y permanente de los estudiantes integrantes de las minorías y de bajos recursos en las escuelas.

Finalmente, la educación en la pobreza necesita ser una herramienta de poder y no de saber, el día que se logre replantear el sistema y el pensamiento social lograremos superar la pobreza, ya que está claro que la educación solo es un factor que ayudara a resolver este problema. En Colombia los pobres son: los habitantes que no asienten a la escuela, quienes asienten en situaciones inequitativas y quienes reciben educación de mala calidad o sin ningún tipo de finalidad.




Referencia bibliográfica:

Moreno Rodríguez, Carlos. (2010). Todo Está Para Hacer, Pero No Se Hace. “Capitulo: Inclusión Y Exclusión, El Discurso Contra La Pobreza” (pp. 89- 92) Bruselas, Centre d´Etuden Sociales sur Amérique Latine (CESAL)

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